martes, 15 de abril de 2008

Urbal reclama 6 millones a Global Consulting.

La promotora de Guadalajara Urbal ha iniciado acciones legales contra Global Consulting Partners, una sociedad en la que han confluido algunos de los más ilustres nombres del ladrillo, como Domingo Díaz de Mera, la familia Sanahuja, la familia Barcos y José Carabante, a la que reclaman una deuda de 6 millones de euros, según informaron fuentes próximas a la promotora.

Urbal (Iniciativas Urbanísticas Alcarreñas) ha iniciado acciones legales para recuperar el dinero adeudado después de que Global no haya hecho frente a dos pagares de 3 millones de euros cada uno, sellados y devueltos por el Banco de Valencia, participado por Bancaja, según la documentación a la que ha tenido acceso este diario. Su vencimiento se produjo en junio del año pasado, pero siguen sin pagarse. Los Sanahuja son los actuales dueños de Metrovacesa, en tanto que Díaz de Mera era uno de los principales accionistas de Colonial. Carabante era accionista de Colonial y lo es de Reyal Urbis.

La deuda tiene su origen en una compraventa de participaciones sociales con fecha de 15 de marzo de 2007. Uno de los accionistas de Global Consulting Partners ha declarado a este diario que "debe de tratarse de una operación de cruce de acciones con Lábaro de hace más de un año. Es posible que al presentar Lábaro el concurso, la empresa alcarreña haya tratado de cobrarlos". En cualquier caso, desde Global sostienen que "esos pagarés no se han presentado al cobro en plazo".

Por otro lado, la sociedad a la que se reclama esta deuda cuenta con accionistas comunes a Global Cartera de Valores, principal accionista de Grupo Labaro, una promotora de gran tamaño que presentó suspensión de pagos o concurso de acreedores voluntario hace escasas fechas por la imposibilidad de tener liquidez a corto plazo. El "momento complicado" de Lábaro le llevó a un estrangulamiento financiero al acumular una deuda financiera, que ronda los 700 millones de euros. Otras fuentes conocedoras de la situación de Lábaro dijeron la inmobiliaria había recibido autos de embargo por valor de 10 millones antes del concurso.

(c) El Confidencial, 15-04-2008.

Los impagos de comercio se disparan un 77 por ciento en febrero.

La falta de liquidez de las familias y empresas se deja sentir cada vez más.

Según el Instituto Nacional de Estadística, INE, el importe de los efectos de comercio devueltos por impago ascendió 1.429 millones de euros, lo que representa un incremento del 77,3 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Además, el número de sociedades mercantiles disueltas aumentó un 41 por ciento. También cayó el número de sociedades creadas, el capital desembolsado en cada una de ellas y las ampliaciones de capital.

El número de efectos de comercio devueltos por impago asciende a 467.200 en el mes de febrero, lo que supone un 17,1 por ciento más que en el mismo mes del año anterior. En cambio, si nos fijamos en su importe total, 1.429 millones de euros, el incremento es del 77,3 por ciento.

Además, el importe medio de los efectos de comercio impagados se situó en 3.058 euros, un 51,4 por ciento más que en el mismo mes del ejercicio anterior. El 4,2 por ciento de los efectos vencidos resultaron impagados.

En febrero, el número de efectos de comercio impagados aumentó un 60,1 por ciento en las cooperativas de crédito, un 40,6 por ciento en las cajas de ahorro y un 6,9 por ciento en los bancos.

Cae el número de sociedades mercantiles

El número de sociedades mercantiles creadas en febrero se situó en 11.859 empresas, lo que supone un descenso del 16,7 por ciento respecto al mismo mes del año anterior, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El número de sociedades disueltas fue de 1.919, un 41,2 por ciento más que en febrero de 2007.

Para la constitución de las nuevas sociedades creadas se suscribieron más de 1.178 millones de euros, un 30,7 por ciento menos que en febrero de 2007, mientras que el capital medio desembolsado también registró un descenso interanual del 16,8 por ciento.

Además, durante este mes también cae el número de sociedades mercantiles que ampliaron capital, ya que sólo 5.055 sociedades mercantiles lo hicieron, un 6 por ciento menos que en el mismo mes de 2007, y el capital desembolsado para realizar estas operaciones casi alcanzó los 4.130 millones de euros, lo que supone una reducción del 27,9 por ciento. Por su parte, el capital medio suscrito en estas operaciones registró, igualmente, un descenso interanual del 23,2 por ciento.

(c) LD 15-04-2008.

lunes, 14 de abril de 2008

Debate de investidura y situación económica

Se daba por supuesto que Zapatero se «emplearía a fondo» en el debate de investidura, para explicar un paquete de medidas económicas concretas, con el que hacer frente a lo que eufemísticamente denominan «desaceleración económica». Lo primero que hay que decir es que lo expuesto en el debate fue un auténtico fraude intelectual, en el que Zapatero mintió deliberada y conscientemente a los españoles sobre la realidad de la situación, y que el plan de actuación presentado es una tomadura de pelo. Como economista, siento vergüenza y sonrojo al ver al Gobierno de mí país, cuyo PIB es el noveno del mundo, proponiendo un «plan de choque» para afrontar la mayor recesión en 35 años, con medidas irrisorias en efectividad y dimensión, a lo que se añade un nuevo Gobierno, mas propio de país centroafricano que de la undécima economía mundial, que ha causado estupor e hilaridad en todas las cancillerías europeas.

El gran problema, es que tanto Solbes como Zapatero, actúan como si se creyeran las mentiras del Banco de España y del sistema estadístico nacional que ellos mismos presionan para publicar, y piensan, que como ocurrió en los tres primeros años de legislatura las cosas funcionan solas y resulta innecesario acometer reformas que permitan recuperar la competitividad y la rentabilidad. El drama es que el ministro de Economía -que no vicepresidente-, como demostró cumplidamente en la crisis de los 90 y vuelve a demostrar ahora, ni entiende como funciona la economía, ni tiene la menor idea de los problemas a los que nos enfrentamos. Peor aún, Solbes es un pusilánime incapaz de mantener su autoridad, sus convicciones y sus principios. Lo más reciente ha sido el nombramiento de su tradicional enemigo Sebastián como ministro de Industria y Energía, a pesar de haber puesto como condición para continuar, su exclusión expresa del área económica, y la adscripción de Energía a su ministerio.

En todo caso, el gran problema hoy es que el conjunto de indicadores y datos del primer trimestre de 2008 conocidos hasta ahora definen una situación de recesión de una profundidad desconocida, y lo realmente grave es que el ritmo de deterioro de la economía se está produciendo a una velocidad de vértigo, tanto, que cada mes vemos superadas las peores previsiones.

Lo siguiente a resaltar son dos conclusiones escalofriantes, que se desprenden de los últimos datos publicados. La primera, que la economía ha dejado de crear empleo y la segunda que el crecimiento en éste primer trimestre ha sido del 0,2%. El director de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorro, Angel Laborda, daba los datos en su último análisis, que acertadamente titulaba Frenazo en seco. La caída en picado de las cifras de afiliación a la Seguridad Social demuestra inequívocamente que ha dejado de crearse empleo, es decir, todo el incremento de población activa va directamente al paro, lo que pone al descubierto las trampas con las cifras de paro registrado.

Y la consecuencia derivada de lo anterior es aún peor. El PIB ha crecido un 0,2% en este primer trimestre, y aunque Laborda dulcifique lógicamente tan tremenda cifra, señalando que con ello el crecimiento de la economía en tasa interanual, ha pasado del 3,5 al 2,7%, eso es algo irrelevante, porque lo único importante es como estamos hoy, no como estábamos hace doce meses. Como afirma Alan Greenspan en sus excelentes memorias: «Los datos del último trimestre disponible, son mucho mas útiles para la predicción que todos los modelos juntos, por eso me afano siempre en desentrañar los últimos datos disponibles». Las mejores proyecciones sobre la marcha de una economía se consiguen extrapolando a nivel año el último crecimiento trimestral. ¿Y qué tenemos entonces? Pues un desastre peor que todo lo que hemos venido pronosticando catastrofistas y antipatriotas: la economía española esta creciendo al 0,8% en tasa anual, lo que unido a una inflación del 4,5%, define una situación inequívoca de estanflación, el peor de los escenarios posibles. Realmente pasmoso.

Centrándonos en el debate, creo que hay dos partes perfectamente diferenciadas en el discurso del candidato: análisis de la situación actual y paquete de propuestas. Respecto al primero, Zapatero nos expuso un panorama idílico propio de Alicia en el País de las Maravillas. España está mejor preparada que nunca para afrontar cualquier cosa, y la culpa no es nuestra, es de Estados Unidos y de los mercados financieros internacionales, menos el nuestro que es el mas sólido del mundo mundial, aunque más de del 50% esté en manos de Cajas de Ahorro, muchas de las cuales controladas por politiquillos y caciques locales.

Los desequilibrios esenciales son tan gigantescos que jamás habíamos sido tan vulnerables. Tenemos el déficit exterior mayor del mundo desarrollado, 10,1% del PIB, el doble del siguiente que es Estados Unidos. Nuestra deuda exterior es de 1,5 veces el PIB, el doble que en 2004, las Administraciones Públicas deben 200.000 millones, los bancos 850.000 y las empresas 500.000 en números redondos. Cantidades inmensas, el 50% de las cuales tendrán que ser refinanciadas en poco más de un año en condiciones muy exigentes, tanto, que solo por esta causa tendremos una reducción significativa del PIB y del empleo. Adicionalmente, la deuda de las familias se sitúa en el máximo de todos los tiempos: 665.000 millones de euros. Como nos recordaba el lunes la prensa inglesa, España se encamina a la mayor debacle económica de la historia moderna, mientras el propio FMI, pecando de optimista, reducía la previsión de crecimiento para España al 1,8%, y señalando además que nuestra situación se ve agravada por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria.

La otra parte del análisis de la situación actual podría encuadrarse en la palabra «decencia», la gran novedad del discurso de Zapatero que la repitió hasta la saciedad. Mencionaré cuatro engaños principales: distribución de la riqueza, paro, gasto social y solidaridad e igualdad entre todos los españoles. Somos un país «decente» que redistribuye con equilibrio la riqueza que genera, dijo. Una afirmación indecente, cuando se ha empobrecido al 60% de las familias, cuando se ha enriquecido hasta límites inimaginables a una élite empresarial y financiera, y cuando se ha reducido la parte del trabajo en el PIB a su mínimo histórico y al mínimo de toda la UE. Somos un país «decente» que hemos reducido el paro. Otra afirmación indecente, el paro se ha reducido sólo sobre el papel por los cambios metodológicos introducidos por el INE en enero 2005. Medido en términos homogéneos el paro no ha dejado de crecer.

Somos un país «decente», nuestro Gobierno tiene una indiscutible vocación social, y hemos incrementado enormemente el gasto en éste área, afirmó el candidato sin sonrojarse. El gasto social ha crecido lógicamente en términos monetarios -¡hasta ahí podíamos llegar!- en concreto un 39% entre 2.004 y el Presupuesto 2008, si se cumple, pero como el PIB ha subido todavía mas, un 42%, el gasto social como parte de la riqueza nacional, es decir como «esfuerzo social», se ha reducido del 14,4% al 14,0%. Y el PP sin enterarse. Zapatero ha reducido el «esfuerzo social» de España, lo que no ha ocurrido en ningún otro país europeo. Y si nos referimos al gasto social per cápita, éste el menor de toda la UE. Para rizar el rizo, lo remachó con otra patraña. «Incrementaremos el gasto social y no subiremos los impuestos» afirmó solemne. Lo de incrementar el gasto social veremos. Solbes ha dicho que tendrá que bajar, pero lo de no subir impuestos, ¿como puede tener la desvergüenza de afirmar tal cosa, si la presión fiscal ha subido ya por la inflación, un 4,5% el IVA, que es el impuesto de los pobres, y el IRPF se ha corregido sólo un 2%?. Un incremento fiscal de 4.000 millones si el año cierra con una inflación del 4% -la previsión del FMI- está recayendo ya en un 80% sobre la clase media y las clases menos favorecidas.

Entrando ahora en las medidas propuestas, estas se concretan en dos grupos principales, reactivación del sector de la construcción mediante el adelanto de licitación de obra pública ya programada más construcción de VPO, y devolución de 400 euros a los contribuyentes con rentas superiores a 22.000 euros año, es decir, los obligados a declarar por IRPF, que son el 40% mas «rico» de la población. Al 60% mas pobre, mileuristas, pensionistas y similares, que les zurzan, y al resto, ayudas a parados etcétera. Medidas que son pura demagogia tercermundista. Descartando la broma de los 400 euros, ya que aparte la flagrante injusticia distributiva, lo que se da con una mano a los más «ricos» se le quita por una cantidad similar, vía aumento de la presión fiscal a los mas «pobres», la obra pública es la típica medida keynesiana que no se aplica en ningún país desde hace más de 30 años. La obra pública apenas genera empleo y tiene efectos colaterales muy negativos, como el crowding out o expulsión de la inversión privada, algo particularmente grave en un contexto de crisis financiera. Plantear hoy medidas de estimulación de la demanda vía incremento del gasto no se le ocurre ni al que asó la manteca.

Además, se trata de adelantar lo presupuestado, es decir, nada, porque en España al Estado le han dejado en cueros, con la mitad de recursos que un Estado Federal. No hay ya para pagar y menos dotar a los funcionarios, ya que restando gastos fijos, como deuda pública o aportación a UE, al Estado le queda poco más del 16% del gasto total. La capacidad la tienen hoy las Comunidades Autónomas, el 52% del gasto, un dinero que despilfarran a manos llenas.

Las viviendas de protección oficial, sin embargo, sí son una necesidad, pero lo que no tiene fundamento es que el Estado se ponga a construir obra nueva cuando hay mas de millón y medio de viviendas en venta y otro medio millón en construcción. El gran problema en las crisis inmobiliarias, y cito de nuevo a Alan Greenspan, es la «incertidumbre sobre el valor de los bienes inmuebles, que tienen como garantía de préstamos, una incertidumbre que deja a los banqueros paralizados, asustados y reacios a prestar más». En estos casos, continúa, hay que ir sin demora a un sistema de pujas, sacando activos por bloques. Este es el camino, contribuir a clarificar el mercado y no a complicarlo mas incrementando la oferta, es decir, promuevan subastas para comprar 150.000 o 300.000 viviendas que revenderán después como VPO. Por supuesto, los vendedores tendrán que ser realistas, la banca extranjera está liquidando masivamente deuda hipotecaria española al 40% de su valor. ¿Mucho, poco? No tengo ni idea, pero los propietarios tendrán que decidir entre recuperar aclarar la situación y empezar sobre una base sólida, aceptando fuertes descuentos por bloques, o vender pisos gota a gota y arruinarse en el camino.

Hay medidas que pueden funcionar porque lo han hecho en otras partes, que incluyen desde la reducción neta de la presión fiscal un 2% del PIB, a las reformas pendientes desde hace 10 años y la mejora de la productividad, sin la demagogia habitual ni congelaciones salariales -¿más todavía?-, que es lo que propondrán. Pero el resumen es claro, Zapatero ha engañado a los españoles, la recesión es más profunda y está avanzando a un ritmo muy acelerado. Las medidas propuestas son de vergüenza ajena. Si Zapatero empobreció al 60% de las familias cuando la economía crecía al 3,7%, ni si imaginan lo que puede ocurrir ahora.

(c) Roberto Centeno es catedrático de Economía de la Escuela de Minas de la UPM.

martes, 8 de abril de 2008

El FMI les pide a los Gobiernos que estén preparados para intervenir

El FMI calcula en un billón de dólares las pérdidas de los bancos

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha señalado hoy que la crisis financiera podría intensificarse con nuevos perjuicios para los bancos que poseen valores de EE UU, donde las pérdidas potenciales ascienden a casi 1 billón de dólares, según sus cálculos.


El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado su informe semestral sobre la estabilidad de los mercados financieros, en el que pinta un panorama poco esperanzador.

El organismo no ha apuntado ninguna señal de luz al final del túnel y, al contrario, cree que el ajuste podría continuar y en unas circunstancias mucho más peligrosas.

"Los mercados financieros permanecen bajo una tensión considerable, agudizada ahora por el empeoramiento del entorno macroeconómico, la capitalización deficiente de las instituciones y un desapalancamiento generalizado", afirma el documento.

En su opinión, el crecimiento económico se ha resentido de las turbulencias financieras, los bancos carecen de efectivo y el crédito se ha evaporado.

Supervisión de las cuentas

Por ello, el FMI ha hecho una llamada a los Gobiernos para que actúen "de inmediato para mitigar los riesgos de un ajuste aún más penoso".

Les ha instado a ejercer una supervisión más intensa de las cuentas de los bancos y a prepararse para intervenirlos, si fuera necesario.

En Estados Unidos, el Fondo estima que la bajada de los precios de la vivienda y el aumento de la morosidad podrían generar unas pérdidas de 565.000 millones de dólares.

Sumados los perjuicios en otros tipos de préstamos, las pérdidas potenciales ascienden a 945.000 millones, según sus cálculos.

Una crisis más allá de las 'subprime'

El informe destaca que la gangrena que surgió en los préstamos de alto riesgo (subprime) se ha extendido ya a hipotecas de calidad, a créditos al consumo y a las empresas. Del mismo modo, se ha contagiado a bancos fuera de Estados Unidos, según el Fondo.

El organismo teme que ocurra una retracción mundial del crédito y, en ese sentido, "los países industriales donde los precios de la vivienda están inflados en relación con los parámetros fundamentales de la economía o donde los balances de las empresas o los hogares soportan más presión, también están expuestos a riesgos".

Una de esas naciones es España, donde el Fondo cree que las casas están sobrevaloradas en entre un 15 y un 20%.

"La actual turbulencia no es una mera circunstancia relacionada con la liquidez -ha alertado el FMI en su informe-, sino más bien un reflejo de fragilidades fundamentales en los balances y de una capitalización deficiente, y eso significa que los efectos van a ser más amplios, profundos y prolongados".

Una actitud menos exigente

El Fondo opina que los bancos grandes "adoptaron una actitud más confiada y menos exigente en materia de sistemas de gestión de riesgo", confiados en "la intervención del banco central para resolver sus problemas", opinó el Fondo.

Eso es lo que ocurrió con el banco de inversión Bear Stearns, al que la Reserva Federal dio en marzo financiación de emergencia para facilitar su adquisición por parte de JP Morgan Chase.

Bear Stearns, el quinto mayor banco de inversión del país, estaba al borde de la bancarrota por sus inversiones en títulos vinculados a hipotecas estadounidenses, donde la morosidad y la suspensión de pagos se han disparado. En opinión del Fondo, puede que no sea la última víctima.


(c) EL PAÍS,08-04-2008.

El ritmo de deterioro de la economía es ya más rápido que antes de la recesión de 1993.

Lo peor está por llegar. Al menos, eso es lo que estiman los institutos de coyuntura españoles, que un día sí y otro también están revisando a la baja sus previsiones de crecimiento económico para 2008 y 2009. El último en hacerlo ha sido el BBVA, que ayer colocó el aumento del PIB para este año dentro de una horquilla situada entre el 1,7% y el 2,2%, si bien el escenario central se sitúa en 1,9%, lo que significa que la economía estaría creciendo un raquítico 1,2% en el último trimestre del año, el peor registro desde los últimos tres meses de 1993. El BBVA estima que la economía habrá crecido un 2,7% entre enero y marzo de este año.

Para 2009, las previsiones son aún peores. El servicio de estudios del BBVA estima un incremento del Producto Interior Bruto del 1,4% si se cumple el escenario central, ya que se trabaja dentro de una horquilla del 2% como máximo y del 0,8% como mínimo. En ambos casos, de cumplirse las previsiones, eso significaría que la velocidad de deterioro de la actividad económica (al menos nominalmente) sería superior a la observada inmediatamente antes del 1993, que marca el punto álgido del anterior periodo recesivo de la economía española.

Los datos históricos indican lo siguiente. En el cuarto trimestre de 1990, la economía creció un 3,8%, pero seis trimestres después -en el segundo trimestre de 1992- la evolución del PIB ya anotaba un aumento del 1,8%. En el ciclo actual, ese 3,8% se registró en el tercer trimestre de 2007, y dado que, según el BBVA, la economía estará creciendo un 1,2% al acabar este año, eso significa que en apenas cinco trimestres se habrá cubierto un camino que anteriormente se tardó seis trimestres en recorrer, y además con un resultado claramente mejor (la economía creció seis décimas más que en el ciclo actual).

Antesala de la recesión

Aquel frenazo en seco de la actividad económica fue la antesala de la recesión de los primeros años 90, periodo en el que se encadenaron cuatro trimestres consecutivos con resultados negativos (del -0,8%, en el último trimestre de 1992; del -1,8% en el primero y segundo trimestre de 1993, y del –0,9% en el tercero). A partir de ahí la economía enfiló un periodo de expansión que prácticamente ha llegado hasta nuestros días.

Según el BBVA, lo que a estas alturas está fuera de toda duda es que el ajuste durante el actual ciclo será más intenso que en el observado a raíz del pinchazo de la burbuja tecnológica. Entre el cuarto trimestre de 2000 y el primer trimestre de 2004, el componente cíclico del PIB redujo un 0,5% el crecimiento económico en términos promedio, mientras que entre el cuarto trimestre de 2007 y el cuarto trimestre de 2009, el drenaje promedio esperado alcanzará el 1,1%. Sin embargo, la aportación negativa del ciclo no se aproximará a la que tuvo lugar durante la recesión de comienzos de la década de los 90. Entre marzo de 1992 y septiembre de 1993, el componente cíclico del PIB restó 2,5 puntos porcentuales al crecimiento económico de España.

El empeoramiento del entorno exterior (algo que dañará las exportaciones españolas), y el hundimiento del ‘ladrillo’, hasta situarse la actividad constructora con tasas negativas superiores al 14%, explican la visión negativa que tiene el BBVA sobre la actividad económica durante este año y el siguiente. Tan sólo a partir del segundo semestre del 2009, la economía podría empezar a dar signos positivos. Pero hasta entonces, más paro y menos empleo en un contexto de franco deterioro para las cuentas públicas, hasta el punto de que el superávit presupuestario desaparecerá en 2009.

La clave de bóveda de esta ralentización de la economía tiene que ver con el peor comportamiento del mercado de trabajo. Hasta el punto de que en 2009, por primera vez desde la última recesión, la economía volverá a destruir empleo. En concreto, 27.000 puestos de trabajo, mientras que este año únicamente se generarán 183.000, menos de la tercera parte que un año antes.

Consecuencia de ello, y pese a la prevista desaceleración de la población activa, la tasa de paro se irá al 9,5% este año, y al 11% el que viene.

Para mitigar los efectos de la crisis, el BBVA propone una batería de medidas de carácter anticíclico. Estas son las más relevantes:

• Reducción de los tipos marginales del IRPF: El BBVA lo plantea como una medida temporal. Tendría un mayor impacto a corto plazo si se aplicase sobre todo a los tramos bajos de renta (los que tienen mayor propensión al consumo). Las bajadas generalizadas de tipos marginales tienen más sentido como política de oferta a largo plazo más que como política anticíclica.

• Aumento del gasto público en infraestructuras o en vivienda social: El BBVA entiende que una medida de este tipo tiene la ventaja de ser temporal y con un impacto directo en el gasto final, además de contribuir a elevar la capacidad productiva de la economía. Se trata de una medida relativamente rápida, y de ahí su eficacia. La inversión realizada por las Administraciones Públicas viene aumentando su importancia en los últimos años al representar en 2007 el 3,8% del PIB, siete décimas más que al comienzo de la década, pero la evolución de la licitación pública, indicador adelantado de la inversión efectivamente realizada es una “señal de alarma”, destaca el BBVA, al haber caído el 13% en 2007 (si bien es cierto que esta caída es debida, al menos en parte, al ciclo electoral). Si la inversión se dedica a la promoción de vivienda social, parecería adecuado que fuese a vivienda de alquiler, para promover dicho mercado y evitar caídas de precios en un momento de exceso de oferta de vivienda.

• Extensión del seguro de desempleo a determinados colectivos de parados: La eficiencia de esta medida, dice el BBVA, sería muy alta al recaer sobre un colectivo con alta propensión a consumir, y su aplicación es automática. Para limitar el impacto sobre el déficit estructural y reducir los desincentivos al trabajo en el largo plazo es necesario que sea una medida temporal.

• Reducción temporal de las cuotas a la Seguridad Social de los trabajadores con salarios por debajo de un cierto límite. También sería una medida eficiente y rápida, sostienen el banco, con un impacto más complementario al de la extensión del seguro de desempleo (al aplicarse a colectivos distintos). El efecto sobre la sostenibilidad de las pensiones sería mínimo si la medida es temporal y, en cualquier caso, podría compensarse a través de una transferencia por parte del Estado al Fondo de Pensiones de la Seguridad Social.

(c) Carlos Sánchez.-EL CONFIDENCIAL -
08/04/2008

lunes, 7 de abril de 2008

Marina d'Or elimina 1.000 puestos de trabajo.

SUS BENEFICIOS CAEN UN 50% EN 2007

La crisis inmobiliaria pasó factura al grupo Marina D'Or en 2007, propietario del complejo turístico del mismo nombre en Castellón. Sus beneficios cayeron cerca de un 50% respecto al año anterior, lo que ha provocado la pérdida de alrededor de 1.000 puestos de trabajo en España. Sin embargo, a cambio prevé la creación de 1.500 empleos en sus proyectos en el extranjero.

Las ventas de los apartamentos de Marina d'Or se redujeron en España en torno a un 60%, aunque la compañía no se ha decidido por el momento a recortar los precios de sus ofertas, si bien fuentes de la empresa han dejado abierta la posibilidad de que este martes se presenten novedades en el Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA).

Esta reducción de plantilla se debe, sobre todo, a que no se han renovado contratos tras el fin de algunas obras ya terminadas, incluidos aquellos firmados con empresas subcontratadas. "Si antes se construían ocho edificios, ahora se promueven dos", justifican fuentes de la compañía, las mismas que también admiten que ha habido un "pequeño reajuste" en el personal de oficina.

No obstante, a pesar de esta drástica decisión, la empresa goza de una situación económica "excelente" gracias a unas cuentas "muy saneadas" y sin apenas deudas, aseguran estas fuentes.

Cambios en el proyecto de Marina d'Or Golf
Otro proyecto que sufrirá el efecto de la crisis de la construcción es Marina d'Or Golf, que prevé la urbanización de 18 millones de metros cuadrados situados en las localidades de Oropesa y Cabanes. Éste comenzará a edificarse en el momento en el que la Generalitat lo apruebe definitivamente, "aunque a un ritmo diferente del previsto inicialmente".

"Sí que vamos a poder llevarlo adelante", han asegurado las fuentes consultadas, aunque han admitido que en un primer momento sólo se construirán los tres campos de golf previstos, porque serán los más rentables de momento al estar situados a tres kilómetros de las instalaciones que Marina d'Or ya tiene construidas en Oropesa.

Después, han añadido estas fuentes, Marina d'Or continuará con la construcción de uno o dos hoteles de lujo de los seis que tenía planeados, a los que se sumarán después nuevos apartamentos en función de las ventas firmadas.

El grupo mira al mercado internacional
Marina d'Or pretende hacer frente a la crisis del sector de la construcción en el mercado español apostando por la puesta en marcha de promociones en países con mercados emergentes como Marruecos, Egipto, Bulgaria, Brasil, República Dominicana y Panamá, y en menor medida, en Ecuador y Argentina.

En esos países ya se está proyectando la construcción de apartamentos de 'superlujo', hoteles y viviendas unifamiliares, y en lugares como Marruecos también se llevarán a cabo proyectos de obra civil.

Según las previsiones Marina d'Or, esas promociones fomentarán el crecimiento de la firma y permitirán hacer frente a "la situación de crisis española, que a juicio de la empresa no se solucionará ni en un año ni en dos".

domingo, 6 de abril de 2008

EL POCERO HACE AGUAS

SOLO HA tenido un golpe de suerte en estos días: el astillero que construye su yate de 60 millones retrasa la entrega. Menos mal, porque quizás no podría pagarlo. Hay semanas que no vende un piso de los 5.100 que edificó en Seseña

A Pedro y Marisa no les preocupa la crisis inmobiliaria porque acaban de estrenar su pisito de tres dormitorios con piscina. No les inquieta el paro porque ambos están colocados. Lo que de verdad aterra a esta pareja estándar, feliz y con dos niñas rubias es el silencio.

Ellos son dos de los primeros colonos del residencial Francisco Hernando. La urbe que la pantagruélica imaginación de El Pocero, constructor y epítome de la España de ladrillo y oropel, levantó en un sembrado de Seseña (Toledo), antaño conocido como el Melonar. Ahora, Pedro y Marisa están enganchados al vaivén del Euribor, el IPC y otras plagas con decimales. Su angustia: que su barrio tenga el mismo ajetreo que una ciudad de Monopoly y queden condenados a morar por siempre en una mole amenazante y deshabitada.

Francisco Hernando, de joven limpiador de alcantarillas, esperaba coronar su imperio y embolsarse 1.200 millones de euros con su obra cumbre. Si el terruño pasó de dar melones a alumbrar grúas, de él ahora sólo brotan deudas, problemas y, sobre todo, inquietud.

-Mi padre está preocupado. La situación no es boyante-, reconoce a Crónica Francisco Hernando Jr., mano derecha de su progenitor.

La incertidumbre es directamente proporcional a la magnitud faraónica del proyecto. En España no se venden casas. Aquí, tampoco. Sólo que este forúnculo urbano a media hora de Madrid está todavía vacío -sólo 750 almas se han empadronado a día de hoy-. De los 5.096 pisos terminados y con licencia, le quedan 3.000 por vender, según confesó el propio Francisco Hernando, la pasada semana, en una reunión con el Ayuntamiento. Al arrancar el proyecto, la promotora cerraba 120 contratos por semana. Ahora, entre ocho y diez pisos. En ocasiones, la carpeta se cierra el sábado sin una sola venta.

El ritmo no cubre ni la mitad de las expectativas -un millar de apartamentos al año- de El Pocero. Y lo peor está por venir: de las 13.000 viviendas proyectadas en su tinglado de la carretera de Andalucía quedan 8.000 por edificar. Por eso el coro de hormigoneras dejó hace tiempo de gorgotear.

Hace dos años, Onde 2000, reina madre del holding de El Pocero, tenía 1.500 empleados directos y 480 contratas a pleno rendimiento en Seseña. Ahora cuenta con 200 trabajadores y 200 empresas con la producción al ralentí. Ya no se atreve a vaticinar que en 2014 estará plenamente ocupado este geométrico oasis manchego de avenidas clonadas, palmeras y hasta un lago. Perfecto y aburrido como el mundo feliz de Aldous Huxley.

Los bancos, que no diferencian entre utopías y cuentos chinos, empiezan a llamar a su puerta. Sus balances arrojan un desequilibrio entre el capital propio y las deudas a corto y largo plazo. Es decir, falta dinero en la caja. Lo reconoce su propio hijo: «Debemos renegociar préstamos y reducir gastos. O eso, o estamos muertos».

La falta de liquidez quizás explica por qué el multimillonario pidió en enero una prórroga a la Fiscalía de Madrid para pagar sólo cuatro millones de euros. Multa que le impusieron los tribunales por delitos tributarios cometidos hace 15 años. También vendió en 2007 tres de sus cuatro aviones por 33 millones de euros y, el 18 de febrero, redujo el capital de su empresa Jets Privados de 30 a 19 millones.


PRECIOS DESPLOMAD
OS

Su salvación pasa por una quimera: vender pisos en pleno marasmo inmobiliario. Un sector cuyos movimientos especulativos hicieron el agosto de el Pocero y ahora amenazan con agostarlo. Los inversores que le compraron las 2.000 primeras viviendas son los mismos que ahora desploman los precios con tal de colocarlas antes de que la ley les obligue a escriturar y pagar hipotecas.

El martes, su promotora pedía 300.000 euros por un piso de cuatro habitaciones en el residencial. Ese mismo día, en una conocida revista de compra/venta, un apartamento similar costaba allí mismo la bicoca de 200.000 euros. «Nos están destrozando», asume el vástago del constructor.

Bien lo sabe Carlos, trabajador de Mercadona, que el miércoles grababa con su teléfono móvil, desde la calle, el piso con dos habitaciones que va a comprarse en Pocero city. Cuando negociaba con el propietario, preguntó por los gastos de comunidad. «Todavía no está constituida. No hay más vecinos que tú. Lo sé porque toda la torre es mía», le soltó el interlocutor.

«El Pocero tendría que bajar los precios, pero es incapaz de rectificar. Eso le llevará a la ruina», asegura un concejal del Ayuntamiento, con el que Hernando mantiene una guerra sin cuartel -por ahora van doce querellas, contando las cinco de la última semana-.

¿Puede arruinarse El Pocero con una fortuna de unos 700 millones? No sería el primer constructor en darse el batacazo. Ni tampoco una situación desconocida para él. En 1994, su constructora Horpavisa quebró tras varios negocios fallidos en la periferia de Madrid.

Convertido en el mejor heredero de Jesús Gil, Francisco Hernando no podía ser menos que su mentor. La Fiscalía Anticorrupción sigue indagando cómo pudo comprar a precio de ganga los terrenos que ahora ocupa su Manhattan manchego. La investigación -la más larga de la historia de este organismo- culminará como muy tarde en julio de 2008.

-¿Os arrepentís de haber puesto en marcha las obras de Seseña?

[Francisco Hernando Jr. deja pasar una exhalación y tres segundos de duda, como si rebuscase en un cajón la determinación paterna].

-Nunca nos arrepentiremos. Pero no tenemos la misma alegría.

El Pocero rumiará su pena en público este verano. El pasado mes de julio, irrumpió con su flamante yate Clarena en la Copa del Rey de vela, disputada en Mallorca, como el ricachón que derrapa en la plaza del pueblo con su primer Mercedes. Sus 46 metros de eslora robaron olas y flashes al Fortuna de la Familia Real (42 metros).

La versión poceriana del olímpico citius, altius, fortius -algo así como «más grande, más largo y más caro»- le empujó a encargar para este año el Clarena II (72 metros), el mayor yate de España. Pero su entrega se ha pospuesto hasta finales de 2009 por problemas del astillero italiano CRN. Quién sabe si entonces podrá hacer frente a los 60 millones de euros de su capricho. «No nos ha venido mal el retraso, la verdad», asume su hijo.

Como las estrecheces le obligaron a vender el Clarena por 18 millones de euros a Juan Miguel Villar Mir, El Pocero pasará el estío compuesto y sin yate. Le queda un open boat de 27 metros de eslora. Una chalupa entre los potentados. Signo de que su imperio podría empezar a hacer agua.

(c) JAVIER GOMEZ, El Mundo, 6 de abril de 2008.

jueves, 3 de abril de 2008

El plan de Zapatero para salvar al ladrillo se aproxima ya al rescate de Bear Stearns.

Las medidas aprobadas por el Gobierno para rescatar al maltrecho sector inmobiliario español, afectado por la crisis de ventas y la restricción del crédito, equivale al superávit logrado por la Administración Central en 2007 (13.500 millones).

Por el momento, Zapatero ha inyectado directamente a los promotores unos 12.000 millones de euros.

El rescate público de Bear Stearns ha supuesto a las arcas de EEUU 19.000 millones. Sin embargo, el rescate sabe a poco. Los constructores piden mucho más dinero.


Los proveedores de SEOP se concentran en Madrid para denunciar los impagos
El FMI augura que el precio de la vivienda en España bajará hasta un 20 por ciento
Standard & Poor´s califica la situación inmobiliaria de España de "preocupante"

El plan ideado por el Gobierno para rescatar a los promotores y constructores en dificultades tiene visos de convertirse en el próximo Bear Stearns a la española, pero en materia inmobiliaria. Las empresas del sector padecen desde el pasado verano una profunda crisis del solvencia, debido al frenazo en seco en la venta de viviendas y a la creciente restricción del crédito por parte de bancos y cajas.

El resultado de este particular proceso se ha traducido en una oleada de quiebras que, a su vez, amenaza con golpear a las entidades de crédito más expuestas a la actividad del ladrillo. El Gobierno, pese a negar reiteradamente las alarmas de crisis en el sector, acude ahora en ayuda de los que, hasta hace poco, constituían uno de los principales problemas del país : La especulación urbanística.

De momento, el Gobierno ha puesto ya encima de la mesa el superávit público logrado en 2007 a disposición de los promotores y constructores. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) lanzó ayer una línea de avales por un importe de 3.000 millones de euros para la titulización de préstamos de vivienda de protección oficial (VPO), cuyo objetivo es apoyar la financiación de vivienda protegida, una de las principales prioridades del Gobierno.

Esta iniciativa, denominada Línea de Avales ICO-FTVPO, está dirigida a bancos, cajas de ahorros, cooperativas de crédito y sucursales abiertas en España por entidades de crédito extranjeras que estén sometidas a la supervisión del Banco de España. Las entidades participantes se comprometen a reinvertir la totalidad de los fondos obtenidos a través de la venta del tramo avalado en la financiación de nuevas viviendas de protección oficial, con la concesión de nuevos préstamos, tanto a particulares como a promotores y constructores.

Inyecciones públicas a cargo de los contribuyentes

A estos 3.000 millones se suman los cerca de 9.000 millones de euros aprobados en el primer Consejo de Ministros tras la victoria socialista en las elecciones del pasado 9 de marzo, con el fin de impulsar compromisos de gasto en obras de carreteras. Sin embargo, el propio Gobierno reconoció entonces que tal decisión respondía más bien a la necesidad de mantener la actividad económica en el sector de la construcción.

Y ello, con cargo expreso al actual superávit presupuestario: Los compromisos máximos autorizados a adquirir en los diferentes ejercicios son los siguientes: 2009, 2.507.113.350 euros; 2010, 2.456.971.083 euros; 2011, 2.206.259.748 euros y 2012, 1.855.263.879 euros.

En total, sólo ambas medidas ascienden a un gasto público próximo a los 12.000 millones de euros, a cargo de los contribuyentes. Algo menos del superávit alcanzado por la Administración Central en 2007 (13.526 millones de euros). Y eso que la Ley del Suelo ha causado el mayor daño económico al sector debido a la depreciación de activos que ha implicado su puesta en marcha.

Además, diversas comunidades autónomas han iniciado planes de rescate similares en sus respectivas regiones. De este modo, el cable gubernamental al sector inmobiliario está próximo a simular el rescate aplicado por el Gobierno de EEUU (a través de la Reserva Federal) al banco de inversión Bear Stearns, cuyo aval público se aproxima a los 30.000 millones de dólares (19.150 millones de euros), a fin de garantizar sus productos hipotecarios menos líquidos.

La deuda de las grandes inmobiliarias

Así, si el Gobierno de EEUU se esfuerza en salvar bancos, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, parece centrar su atención en lanzar salvavidas a los promotores y constructores, a cargo de las cuentas públicas, en un momento de grave desaceleración económica.

Pero este paquete de medidas sabe a poco. Las compañías afectadas, acuciadas por su nefasta estrategia empresarial, solicitan, no ya salvavidas, sino barcazas para sobrevivir al hundimiento inmobiliario.

Así, Construcción de Fomento Construcciones y Contratas (FCC) espera que el nuevo Gobierno anuncie un paquete de medidas para reavivar el sector. En concreto, su director general, Francisco García Martín, confía en que Zapatero anuncie en su debate de investidura (próximos 8 y 9 de abril) un rescate económico aún más ambicioso para “paliar” la actual situación que vive el sector.

Sin embargo, la deuda que acumula sólo las grandes inmobiliarias equivale a cerca del 12,6 por ciento del PIB, al situarse en 126.000 millones de euros. Por el momento, cerca de 16.000 millones están ya en una situación de alto riesgo a la espera de la negociación entre inmobiliarias y acreedores.

(c)LD (M. Llamas)

martes, 1 de abril de 2008

La inmobiliaria Lábaro suspende pagos asfixiada por 700 millones de deuda.

La firma, controlada por Mateo Cardiel y Díaz de Mera, acumula 50 millones de metros en suelo.

El Grupo Lábaro, una de las inmobilarias españolas con una mayor cartera de suelo residencial, se sumó ayer al abultado elenco de empresas que se han visto abocadas a solicitar el concurso voluntario de acreedores (antigua suspensión de pagos) por su delicada situación financiera.


Tras comunicar la decisión a sus trabajadores, el grupo solicitó ante el Juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid la declaración de concurso ante «la falta de liquidez como consecuencia de la crisis que afecta al sector», según reconoció en un comunicado.

El concurso sólo afecta la sociedad matriz del grupo, y en principio no repercutirá en el resto de las empresas dependientes, según dijo la empresa. «Salvo en casos aislados no es previsible que afecte a otras sociedades del grupo o empresas asociadas», insistieron fuentes de la compañía.

En su remitido, el grupo explica que su sus situación responde a la caída experimentada por las ventas de vivienda y a la «brusca contracción» de la financiación bancaria, lo que ha contribuido a mermar su liquidez.

Lábaro indica que su intención es negociar con sus acreedores, en el marco del procedimiento concursal, a fin de alcanzar un convenio «que le permita revisar su modelo de negocio y adaptar el pago de la deuda a la nueva situación del mercado, evitando que la actual falta de liquidez deteriore el valor de sus activos».

La compañía, con una deuda de 700 millones de euros, está participada en un 33% por su presidente, Julio Mateo Cardiel, y por Ignacio Barco y Domingo Díaz de Mera, que controlan de forma conjunta el 46% de la firma.

Plan para 17.000 viviendas

Precisamente, Díaz de Mera también es accionista de Colonial, otra de las grandes inmobiliarias asfixiada por su deuda. Es uno de los empresarios más conocidos en Castilla La Mancha, por su condición de constructor, promotor del aeropuerto de Ciudad Real y presidente del Ciudad Real Balonmano, uno de los mejores equipos del mundo.

Con una plantilla de unos 170 trabajadores, Lábaro cuenta con una cartera de suelo de 50 millones de metros y tenía previsto construir 17.000 viviendas entre 2007 y 2010. Sus activos, según sus estimaciones, están valorados en 2.800 millones de euros, incluyendo la propia deuda. La firma se había replanteado el año pasado virar hacia otros nichos del mercado por su excesiva dependencia de la oferta residencial. En concreto, ya había dado el salto al extranjero con la incursión en los países del Este.

La compañía presidida por Mateo Cardiel es dueña del 12% de Parquesol, controlado por la constructora San José. Con la entrada en el capital de esta firma, Lábaro pretendía integrarse en la fusión prevista entre la constructora y la inmobiliaria. Pero sus apuros financieros le dejaron fuera. Tras la declaración de concurso, la actividad de Lábaro continuará bajo la supervisión de los administradores que designe el juez.

Lábaro sigue de esta manera los pasos de una cada vez más nutrida lista de compañías inmobiliarias que han suspendido pagos por la recesión inmobiliaria. Ayer, el consejo de Colonial, que pugna por evitar la quiebra, acordó por unanimidad iniciar los trámites para la venta del 84% del capital que tiene en la compañía francesa Societe Foncière Lyonnaise (SFL), según informó la inmobiliaria a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

lunes, 31 de marzo de 2008

La quiebra del ladrillo amenaza ya con un impago de deuda superior a los 16.000 millones.

La profunda crisis inmobiliaria se ha cobrado la suspensión de pagos de 9 grandes empresas tan sólo en marzo, a un ritmo de dos compañías cada semana. La sucesión de quiebras y la delicada situación que sufren algunas de las más importantes compañías del país pone en jaque a miles de acreedores (tanto entidades financieras como proveedores): más de 16.000 millones de euros penden de un hilo. El volumen de impago podría ascender a casi el 1,6 por ciento del PIB nacional.


El frenazo en la actividad inmobiliaria deteriora la gestión de Colonial
La penúltima víctima de la burbuja: Lábaro presenta concurso de acreedores
El parón de la construcción puede destruir 1,2 millones de empleos en dos años.

Antes de las elecciones generales del pasado 9 de marzo, las llamadas de los “ilustres” se sucedían en los despachos a fin de posponer, en la medida de lo posible, un proceso de quiebras masivas en el sector inmobiliario español que, a la vista de los excesos cometidos, era inevitable.

Y es que, sólo las grandes compañías del sector acumulan una deuda conjunta próxima a los 126.000 millones de euros (casi el 12,5 por ciento del PIB nacional).

Dicho y hecho. Apenas tres semanas después de la cita electoral se suceden los concursos voluntarios de acreedores (antigua suspensión de pagos) por parte de determinadas compañías inmobiliarias de tamaño medio. La penúltima víctima de la burbuja del ladrillo ha sido el Grupo Lábaro, ante la imposibilidad de hacer frente al pago de sus compromisos financieros.

Sólo el pasado mes de marzo han caído 9 empresas del sector, acuciadas por las deudas y el profundo frenazo que sufre la venta de viviendas desde el segundo trimestre de 2007. Si a ello se suma la delicada situación financiera que padecen algunas de las compañías más importantes del país, el escalofrío se acrecienta entre los acreedores expuestos a la actividad residencial y de promoción inmobiliaria (entidades de crédito y proveedores).

Así, de momento, más de 16.000 millones de euros cuelgan de los procesos concursales ya iniciados, así como de las negociaciones en marcha para la reunificación de grandes deudas empresariales que, hoy por hoy, penden de un fino hilo. De este modo, la crisis pone en situación de alto riesgo el cobro de un volumen de deuda financiera próxima al 1,6 por ciento del PIB nacional.

Marzo de 2008:
Grupo Lábaro Inmobiliario: Penúltima víctima de la crisis del ladrillo.
Encoval y Nou Temple: Ambas promotoras valencianas han dejado en el aire más de 2,500 viviendas por entregar.
VPO Prasi: En concurso de acreedores con 40 millones de euros de pasivo.
Fbex: La renegociación de su deuda asciende a 600 millones.
Cosmani: Deja otros 350 millones de euros pendientes de cobro.
Ereaga: Su concurso asciende a 160 millones de deuda financiera.
SEOP: Su quiebra pone encima de la mesa una deuda a corto plazo de 356 millones.
Detinsa: Negocia reestructurar 600 millones.
Grupo Jale: En concurso de acreedores con 346 millones de pasivo.
Grupo Sánchez: En concurso de acreedores con 97 millones.
Martinsa-Fadesa: A la espera de alcanzar un acuerdo con sus numerosos acreedores para salvar una deuda que asciende a 5.153 millones de euros.
Colonial: En pleno proceso de venta y desprendimiento de activos tras el fracaso de la compra por parte de un fondo de Dubai. Cuenta con un préstamo sindicado de 6.400 millones.

Febrero 2008:

Habitat: alcanzó un principio de acuerdo para retrasar el pago de su abultada deuda (1.596 millones). Sin embargo, su delicada situación financiera no sigue en suspenso.
Contsa. Su concurso afecta a más de 1.000 socios e inversores de la inmobiliaria andaluza.

Enero 2008:
Marbar: la quiebra de la pequeña inmobiliaria gallega dejó en el aire las viviendas adquiridas por cercad de 300 compradores.

2007, "Año Cero":
LLanera: a finales de año presentó un concurso de acreedores por valor de 700 millones de deuda.
Astroc: su brusca caída en bolsa marcó el principio del fin de la burbuja inmobiliaria en España.

Como consecuencia, miles de proveedores, ahora convertidos en acreedores, atraviesan ya importantes dificultades económicas debido a la sucesión de quiebras que pueblan el mapa nacional.

Además, la caída de la construcción se está dejando notar en las cuentas públicas, tal y como refleja la reducción de los ingresos por IVA, los números rojos de las Comunidades Autónomas, el acusado descenso que padece el superávit del Estado, así como las malas previsiones de crecimiento para 2008.

La gravedad de la situación se refleja en el reconocimiento de los propios promotores en cuanto a la caída en el precio de los inmuebles para el presente ejercicio (un descenso próximo al 8 por ciento de media interanual). Aunque, el ajuste puede ser mucho mayor, según los expertos.

Así, el precio de los pisos podría descender entre un 20 y un 40 por ciento en el futuro próximo, al tiempo que está en riesgo la viabilidad del 60 por ciento de las inmobiliarias del país.

(c) LD (M. Llamas)

La inmobiliaria Lábaro suspende pagos.

La empresa se une así a la lista, cada vez más extensa, de inmobiliarias que se han visto obligadas a tomar la misma decisión

La inmobiliaria Lábaro ha solicitado ante el Juzgado de lo Mercantil número cuatro de Madrid la declaración de concurso de acreedores (la antigua suspensión de pagos) de conformidad con lo que establece la Ley Concursal. Lábaro se une así a la lista de otras inmobiliarias que han tenido que recurrir a esta figura al no poder afrontar los pagos como consecuencia de la crisis inmobiliaria y la falta de financiación. Antes que ellas, suspendieron pagos Llanera, Cosmani, Grupo Sánchez, Ereaga, Prasi, Jale o la constructora SEOP, entre otras.

Lábaro es la sociedad matriz de un grupo de empresas del sector inmobiliario, cuya actividad se inicia en el año 1987, especializado en la gestión de suelo y la promoción de viviendas. Su negocio principal radica en España, con promociones en Guadalajara, Madrid, la Coruña y Huesca, entre otras aunque también desarrolla su actividad en otros países de Europa del Este.

Lábaro reconoce que "se ha visto arrastrada a una situación de falta de liquidez como consecuencia de la crisis que afecta al sector inmobiliario desde el segundo semestre del año 2007, en el que se inició la caída de la demanda de viviendas y se produjo una brusca contracción de la financiación bancaria, que tuvo su origen en la crisis de las hipotecas subprime y en la falta de liquidez en los mercados financieros internacionales".

Tras la declaración de concurso, la actividad de la sociedad continuará bajo la supervisión de los administradores concursales que designe el Juzgado. Es intención de Lábaro negociar con sus acreedores, en el marco del procedimiento concursal, a fin de alcanzar un convenio que le permita revisar su modelo de negocio y adaptar el pago de la deuda a la nueva situación del mercado, evitando que la actual falta de liquidez deteriore el valor de sus activos.

La solicitud de concurso afecta solamente a la sociedad matriz, Lábaro Grupo Inmobiliario, que es la que concentra la mayor parte del negocio, y salvo en casos aislados no es previsible que afecte a otras sociedades del grupo o empresas asociadas, que desarrollan su actividad de forma separada, según la empresa.

(c) L. DONCEL - EL PAÍS 31/03/2008

EE UU emprende la mayor reforma de los mercados desde la Gran Depresión.

La Fed ve reforzadas sus competencias para examinar las cuentas de cualquier compañía que suponga una amenaza para el sistema financiero.

La Reserva Federal se convertirá de hecho en regulador de la estabilidad de los mercados y estará facultada para examinar las cuentas de cualquier empresa que suponga una amenaza potencial para el sistema financiero.

Algunos analistas han afirmado que la actual crisis en el sector inmobiliario ha precipitado la reforma pero Paulson ha asegurado que la legislación actual había conducido al caos y que las nuevas medidas no se implementarán hasta que se resuelvan las dificultades en los mercados.

"Nuestra estructura de reglamentación actual no está construida para hacer frente al sistema financiero moderno, con sus diversos actores, su innovación, la complejidad de sus instrumentos financieros y la globalización", ha afirmado Paulson en su discurso. El responsable del Tesoro ha afirmado que el grueso de la legislación actual estaba diseñado para afrontar la Gran Depresión y que dichas leyes tenían su lógica entonces. "Si vemos la marcha de los mercados financieros hoy día, la falta de visión de conjunto está clara", ha remachado.

Paulson ha descrito las grandes líneas de su ambicioso proyecto, filtrado ya en parte durante el fin de semana por la prensa de EE UU. La medida más llamativa es la de confiar a la Reserva Federal una misión muy reforzada para supervisar el sistema financiero y las cuentas de las empresas. "Como los acontecimientos recientes han demostrado, la protección de las inversiones y la estabilidad de los mercados son elementos determinantes para la competitividad", ha afirmado.

Una comisión para supervisar las hipotecas

El amplio paquete de medidas adoptadas se pueden dividir en tres grupos: las que se van a tomar a corto plazo, a medio plazo y a largo.

Para el presente más inmediato, está previsto modernizar el papel del Grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre los mercados financieros para incluir toda la información ligada al sector financiero (protección de los inversores y de los consumidores, riesgos para el sistema); poner en marcha una comisión de supervisión de préstamos hipotecarios para proteger más a los consumidores; y reforzar la autoridad de la Fed para obtener ciertas informaciones de los bancos de inversión.

A medio plazo se quiere fusionar la Securities and Exchange Comisión (SEC), autoridad estadounidense de regulación de los mercados financieros, y la Commodity Futures Trading Comisión, reguladora de los mercados de materias primas. Desaparecerá la Office of Thrift Supervisión, encargada de supervisar los préstamos y depósitos de las cajas de ahorro; aumentarán los poderes de la Fed para supervisar los instituciones especializadas en los reglamentos y las transferencias; y se reforzará la reglamentación del sector de los seguros, en la actualidad atribuido a los Estados.

Una tarea de muchos años


Por último, a largo plazo se creará una estructura de reglamentación enteramente nueva poniendo en marcha varias agencias para eliminar las duplicidades y colmar las lagunas de la legislación actual; y dará a la Reserva Federal poderes considerablemente mayores sobre el sistema financiero, incluyendo los bancos de inversión, compañías de seguros y fondos de inversión de riesgo. La Fed podría investigar estas empresas e imponer sanciones si la estabilidad financiera estuviera amenazada.

La revisión del sistema, plasmada en un informe de 218 páginas, fue iniciada en marzo del año pasado, en vísperas de la aparición de los primeros signos de graves problemas en los mercados.

Paulson ha subrayado que la propuesta, que requiere aprobación del Congreso, será una tarea de muchos años, con lo que pasará a las manos de quien gane las próximas elecciones presidenciales.

(c)ELPAIS.com 31/03/2008

domingo, 30 de marzo de 2008

El 'agujero negro' de 300.000 millones que amenaza el futuro de la banca.

Las promotoras deben a las entidades financieras una cantidad próxima al 30% del PIB. BBVA avisa de que los bancos pueden convertirse en los «dueños de las inmobiliarias»

La intención declarada de Fernando Martín, dueño de Martinsa, al comprar Fadesa hace un año era convertirse por fin, después de años de bregar con el ladrillo, en un gran empresario de la talla de su admirado Florentino Pérez o de los Entrecanales.Pero El Chato, como es conocido el empresario en su pueblo vallisoletano, ha fallado esta vez. Martinsa-Fadesa, el gigante que estaba llamado a convertirse en la primera inmobiliaria europea, está en una encrucijada. Debe a 35 entidades financieras 5.207 millones de euros, y el ex presidente del Real Madrid negocia a contrarreloj un aplazamiento del préstamo para poder respirar.

Algunos bancos y, sobre todo, las cajas de ahorro acreedoras, han accedido a renegociar el crédito. Pero entidades como Morgan Stanley, a la que le importa muy poco que la reputación de Fernando Martín, y, por extensión, la del sector inmobiliario español, se vea dañada, piden el dinero inmediatamente.

Mientras, en las arcas de la empresa, como sucede en la mayoría de las inmobiliarias, no está entrando ni un euro. «No se vende ni un piso, la crisis es peor de lo que pensábamos», afirma el directivo de una empresa integrante del G-14, el grupo de las mayores inmobiliarias que preside precisamente el apurado Fernando Martín.

Martinsa es la penúltima víctima del gran tsunami financiero que está sacudiendo el sector. Pero ni mucho menos es la única.Esta semana han empezado a caer, como fichas de dominó, varias inmobiliarias de tamaño mediano a las que las entidades financieras no han dado más oportunidades. Seop, Cosmani, Prasi, Grupo Jale, etcétera. Todas tienen un denominador común: una deuda abultadísima con cajas y bancos.

La época feliz del boom inmobiliario, donde los promotores y los directores de las cajas cerraban un crédito millonario en el mejor restaurante de la provincia, ha dado paso a una tremenda resaca cuya dimensión asusta: las 15 grandes inmobiliarias cotizadas tienen una deuda total con las entidades financieras de 27.205 millones de euros, lo que supone casi un 3% del PIB español.

Si se amplía la cifra al resto de las inmobiliarias, la cifra es aún más apabullante: el agujero negro que han dejado estas empresas en las cajas y los bancos asciende a 303.500 millones de euros, según el Banco de España, equivalente al 30% del PIB.

La situación es tan alarmante que el BBVA vaticina en un informe que la posible situación de insolvencia de algunas compañías puede conducir a que los bancos vuelvan a ser los «dueños de las inmobiliarias» como en los años 90.

Aunque toda esa cantidad que adeudan los promotores no debe suponer un problema para las entidades financieras, desde luego la presencia de muchos de esos millones en algunos balances intranquiliza a los gestores de bancos y cajas por la incertidumbre actual.

En el sector financiero se había mantenido hasta fechas recientes un absoluto mutismo sobre la crisis. Pero esta semana el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, dijo en alto lo que se susurraba por los pasillos. La exposición de bancos y cajas españolas al sector inmobiliario provoca «miedo» en el extranjero. La consecuencia es que para la banca nacional es más caro recurrir a financiación, en un momento, además, en el que nadie presta a nadie.

Conocer la realidad de cada entidad no es sencillo. Todas se escudan en el secreto bancario para no informar de los créditos concedidos a empresas concretas. Y la pregunta sobre cuál es el dinero prestado a inmobiliarios y constructoras suele acabar en un no comment por respuesta.

Sin embargo, si se analizan los balances de las cinco grandes inmobiliarias cotizadas, se puede conocer qué entidades financieras están más expuestas a la incertidumbre. Colonial, Metrovacesa, Martinsa-Fadesa, Reyal-Urbis y Realia acumulan una deuda con entidades de crédito por 23.503 millones de euros. Prácticamente ninguna entidad financiera se libra de tener como deudora a una de las «cinco grandes». Hay bancos extranjeros, como Goldman Sachs, Euro Hypo, Calyon y Royal Bank of Scotland, que soportan el grueso de los 7.725 millones de euros del préstamo concedido a Colonial, que sigue sin encontrar un comprador después de que el fondo de Dubai se rindiera.

Otra entidad extranjera, Morgan Stanley, que hace meses confiaba ciegamente en Fernando Martín, es ahora una de las que le apremian para que abone los 500 millones de euros que le debe.

También el banco británico HSBC, que vendió el edificio de su sede a Metrovacesa después de que la familia Sanahuja se hiciera con la inmobiliaria, está esperando impaciente el 1 de agosto, el día que vence el préstamo, para reclamar a los principales accionistas de la inmobiliaria 850 millones de euros. Además, la empresa arrastra una deuda de 5.332 millones, en la que participan prácticamente todas las cajas de ahorro españolas y bancos internacionales como Credit Suisse, Deutsche Bank, ING y Citigroup.

Entre las cajas de ahorro españolas, no obstante, La Caixa y Cajamadrid son las que más cheques han extendido. La entidad madrileña no sólo ha financiado a promotoras como Martinsa-Fadesa, sino que, como principal accionista de Realia, soporta la mayoría de su deuda bancaria, que asciende a 1.892 millones de euros.

Bien es cierto, como resalta un analista financiero, que no es igual el riesgo que corren estas cajas de tamaño grande como el peligro que corren otras más pequeñas que aguantan en su balance deudas millonarias con los promotores. Es el caso de Caja Burgos, Caja Avila, Caja Navarra y Caixanova, que están pendientes de recuperar el crédito de 5.207 millones que 35 entidades financieras, entre las que participaban estas tres cajas, concedieron a Martinsa-Fadesa.

La situación se agrava por el hecho de que, según resalta el informe de BBVA Research, las cajas, además de ser las grandes financiadoras de los promotores, están presentes en el accionariado de las principales inmobiliarias cotizadas. «Existe una estrecha vinculación entre las entidades y los intereses cruzados que pueden existir a la hora de otorgar financiación para que las inmobiliarias puedan mantener sus actividades», advierte el informe.

«Las presencia de las cajas en el capital de las mayores inmobiliarias se está convirtiendo en un problema, porque, ¿cómo no seguir financiando cuando las cosas se ponen difíciles? Y al mismo tiempo, el agujero se va haciendo más grande», afirma un analista. Así, Caja Castilla-La Mancha, quizá una de las entidades más expuestas al sector inmobiliario, tiene un 3,8% de Astroc, un 13,4% de Parquesol, un 2,7% de Metrovacesa y un 1% de Colonial, además de haber avalado a algunos de los principales accionistas de esta última.

Bancaja posee el 6% de Martinsa-Fadesa; Caja Madrid, el 27,7% de Realia; Caixa Galicia maldice el día que compró el 5% de Astroc, mientras las cajas más pequeñas se reparten porcentajes de hasta el 2% en varias promotoras en problemas.

A partir de ahora, vaticinan los expertos, las inmobiliarias lo tendrán extremadamente difícil para conseguir más financiación, lo que puede conllevar a una paralización en su actividad, ya que el crédito bancario es la principal vía que utilizan para comprar suelo.

El grifo, que comenzó a abrirse con la máxima potencia en 1999, se ha cerrado. En estos años, mientras el volumen de préstamos se ha multiplicado por 3,6, el relacionado con las promotoras lo ha hecho por 12,3. La consecuencia es que su peso relativo ha llegado al 32,2%.

Pero la situación no es igual entre bancos y cajas. Entre los primeros, el crédito inmobiliario supone el 26,9%, mientras que en las segundas alcanza un peligroso 41,8%. La exposición al sector inmobiliario es enorme. El 64% de la cartera de crédito total es a promotores, construcción y adquisición de viviendas.

Y luego está la masiva concesión de hipotecas por parte de las cajas de ahorros, mucho más activas en este segmento que los bancos. Mientras a lo largo del pasado año muchos bancos optaron por introducir criterios de prudencia a la hora de conceder hipotecas, lo que se tradujo en avances del dinero prestado inferiores al 10%, en muchas cajas la subida se situó por encima del 20%.

Desde la Confederación Española de Cajas de Ahorros inciden en que, gracias a estas entidades, muchas familias han podido comprarse un piso. Lo que está por ver es si ahora van a poder pagarlo.La organización que preside Juan Ramón Quintás admite que el parón inmobiliario no les coloca en una «situación cómoda», pero eso no tiene por qué provocar un descalabro en el mercado.

Lo que preocupa en el sector financiero es que no se ve aún la luz al final del túnel. Meses atrás, se confiaba en el inicio del año para la vuelta a la normalidad, pero ahora ya nadie se atreve a poner una fecha. Lo cierto es que bancos y cajas tendrán que salir este año al mercado para captar recursos con los que financiarse y les tocará pagarlos a un alto precio. Primero, porque el interbancario sigue en el 4,7%, y por debajo de eso nadie presta, y segundo, por la prima de riesgo que supone para España la exposición al ladrillo, y eso que aquí ninguna entidad tiene en su balance fondos provenientes de las hipotecas basura (subprime).

La situación no es igual para cada entidad. Las hay con liquidez más que suficiente, aunque eso no les librará de tener que captar más fondos, pero hay otras que lo van a pasar peor. Pero el mercado, ante la falta de transparencia de muchas entidades, castiga a casi todas por igual a la hora de cobrar emisiones o titulizaciones.Y nadie osa intentar colocar cédulas hipotecarias.

Las refinanciaciones de la deuda están pendientes. Los promotores llaman ahora a las puertas de los bancos para suplicar un relajamiento de las condiciones del préstamo. Pero los expertos del BBVA lo ven difícil. «Las refinanciaciones que se han cerrado se han hecho con incrementos del coste y empeorando las condiciones», añaden en su informe.

Ante este panorama, la pregunta es: ¿cuánto tiempo más podrá aguantar la situación? ¿Se quedarán los bancos con las inmobiliarias, como vaticina el BBVA? Las entidades por ahora no tienen interés en hacerse con estas empresas. El boom ha acabado y les serviría de muy poco tener compañías altamente endeudadas y sin apenas actividad. El agujero negro que han dejado los promotores sigue abierto.

EL NEGRO FUTURO DEL SECTOR

-50%

Los visados de obra nueva para uso residencial se han reducido a la mitad desde enero de 2007 y es la cifra más baja desde el año 2000.

400.000 viviendas es la demanda que hay actualmente en toda España.En los años anteriores, la demanda de casas se situaba en unas 600.000 anuales.

-40% Es el porcentaje que han caído las preventas de pisos en el sector inmobiliario español. Se prevén mayores desplomes.

MIGUEL BLESA

El presidente de Caja Madrid ha puesto el dedo en la llaga al afirmar que la exposición de los bancos y cajas al sector inmobiliario provoca «miedo» en el extranjero.

Crédito a vivienda

La inversión crediticia en España ha pasado de mantener un peso del 51% en 2003 a un 60% en 2007, según el Banco Central Europeo.El crédito a vivienda de las familias supone en España el 21% sobre el total de los activos bancarios, frente al 12% de media de la Unión Europea.

Los promotores

José Manuel Galindo (Asprima): «El Gobierno tiene que hacer algo como se ha hecho en Estados Unidos, ya que o la sequedad se corrige o la parálisis será total».

Caídas en el precio del suelo

Suelo finalista. Será el que menos sufra. Se estiman caídas en torno al 5%.

Suelo urbanizable. La caída será del 10%. Generará valor cuando avancen los planes urbanísticos. Mientras, los créditos dudosos siguen creciendo.

Suelo rústico. El más afectado por la crisis, con descensos de hasta el 20%.

VENCIMIENTOS


MARTINSA En 2008, tiene que pagar 4.288 millones de euros de deuda y en 2009, 443,4 millones.

COLONIAL Este año pagará a los bancos 1.499 millones y 1.050 en 2009.

REYAL URBIS Tiene que hacer frente este año a 891 millones, y a partir de 2009, a 4.597 millones.

(c) Por C. Caballero y Juan E. Maíllo. EL MUNDO 30-03-2008.

sábado, 29 de marzo de 2008

La economía imbécil

Durante algo más de un año, entre 2001 y 20002, estuve prácticamente dedicado full time al suplemento semanal de El Mundo de Baleares, La Economía Balear. Me dio por ahí. Y a base de leer, de estudiar y, sobre todo, de entrevistar a personajes importantes de la vida económica, y de seguir y perseguir noticias relacionadas con el mundo de la economía, algo aprendí sobre el asunto. Durante aquellos años en los que tanto se hablaba de la cultura del pelotazo y de las famosas sotck options, todo el mundo parecía saber o creer saber sobre cuestiones bursátiles, aparte de que, bien es cierto, fueron años buenos para la especulación bolsística. Así que de aquel tiempo conservo cierta culturilla general sobre economía que siempre me ha venido bien.

Por ello me divierte de manera muy especial hacer estos días el seguimiento de las noticias que se vienen publicando sobre estos últimos vaivenes de las bolsas. En la última semana he consultado todo tipo de medios gracias a Internet: desde el sesudo y conservador ―bueno, qué dinero no es conservador― Wall Street Journal, pasando por The Econonist y los periódicos económicos nacionales, hasta la prensa cotidiana generalista.

Pues bien, no he leído ni un sólo párrafo que me haya explicado con claridad qué está pasando en el globalizado mundo bursátil, y mucho menos que me dé una aproximación mínimamente fiable sobre qué va a suceder en los próximos meses. Parece ser que los expertos se tientan bien la pluma antes de escribir una línea que les pueda comprometer demasiado.

Seamos claros: en general, no tienen ni pajolera idea. Ni se explican con claridad sobre cuáles son los auténticos motivos de la crisis, ni aciertan a lanzar conjeturas con algún grado de fiabilidad. Pero, eso sí, en la prensa española algunos periodistas, que de economía saben lo que yo de energía termonuclear, se permiten dar consejos al Gobierno sobre lo que debe o no debe hacer, cuando no otros ―los de siempre― acusan directamente a Zapatero y a Solbes de ser los causantes de todas las desgracias del mercado. Desgracias que tampoco sabemos exactamente en qué consisten. En general, hacen lo de siempre: periodismo de portera (con perdón de las porteras, que ya casi no quedan, por otra parte). Y es que esa gente apenas vale para otra cosa que no sea para predecir el pasado.

Pero lo curioso es que los economistas de verdad, los que se supone que tendrían que saber algo sobre el asunto, tampoco dicen nada. Véanlos estos días en la Cumbre de Davos: ahí los tienen, todos juntitos, con todo el tiempo del mundo para hablar y exponer alguna conclusión inteligente. Pues como si nada. Quizá lo único mínimamente interesante que recuerdo de lo que he leído estos días ―tiempo perdido― es una frase que venía a decir: “señores, no se asunten: ahora les toca tirar del carro, y lo harán, a China y a la India”. Es lo que se conoce como BRIC (Brasil, Rusia, India y China, las llamadas economías emergentes). Y probablemente sea cierto.

Y es cierto también que hay algunas explicaciones que nos hablan con coherencia de que EEUU debe proceder a una corrección en sus tipos de interés que le lleve a reajustar una economía sobrevalorada. Pero igualmente sabemos que, en plena campaña electoral, sin un candidato claramente perfilado como ganador, y con un Wall Street que preferiría seguir teniendo a un republicano en la Casa Blanca, el clima enrarecido que vive ese país puede hacer que 2008 sea un año de fluctuaciones que arrastren negativamente a las economías más débiles.

Pero, por encima de todo, a mí me queda siempre la interrogante de saber qué sucede con las inversiones que hacen las propias entidades financieras, y que son informaciones perfectamente ocultas para el dominio público, guardadas en las cámaras acorazadas de sus oscuros consejos de administración. Porque usted tiene, pongamos por caso, sus ahorros depositados en La Caixa. Vale. ¿Pero sabe usted qué hace La Caixa con ellos? ¿Sabe usted en qué otros bancos invierte su banco? ¿Le da a usted su banco algún tipo de explicaciones? ¿Le advierte su banco del riesgo que corre cuando compra acciones de otras entidades financieras internacionales? Quizá por ahí podríamos empezar. Porque en el mercado globalizado en el que nos movemos no suele ser la producción la que condiciona en su totalidad la economía financiera; son los propios bancos inversores los que determinan la estabilidad del mercado. Da miedo, ¿verdad? Da miedo saber que son nuestros ahorros los causantes en parte de la pobreza mundial.

Así las cosas, en medio de este absoluto secreto, ¿quién va a saber lo qué ocurrirá en los próximos meses, ni qué oscuras intenciones tienen algunas entidades financieras de peso ―y estoy pensando en ciertos bancos árabes― para desestabilizar el mercado, causar el pánico a su antojo, hacer lo que quieran con nuestro dinero y, encima, reírse de nosotros a la cara, para luego, finalmente y cuando les plazca, devolver las cosas a su sitio y dejar las cosas como estaban? Eso sí, habiéndose ellos forrado. Los de siempre. Los más fuertes. Caerán algunos, claro. Pero prevalecerán los fuertes.

“¡Es la economía, imbécil!”, le decía Bill Clinton a papá Bush en la campaña que le hizo ganar las elecciones presidenciales. Pero visto lo visto, oído lo que he oído, y leído lo que he leído, yo ahora me digo, ahorrándome la coma: es la economía imbécil. La economía canalla. La economía del miedo. ■

(c) Manuel Ortiz
http://apuntesdebolsillo.blogspot.com/2008/01/la-economa-imbcil.html

El fin de Cramer: "Bear Stearns está bien. No tiene problemas.No muevas tu dinero de ahí, sería de idiotas"

Jim Cramer ha cavado su propia tumba. El gurú televisivo del mundo de las finanzas se ha hundido junto al banco estadounidense Bear Stearns, y sus ‘enemigos’ no han tardado en aprovechar el traspié del analista estrella de la CNBC (ver video). El pasado 11 de marzo, Cramer aseguró que Bear Stearns estaba ‘fine’, es decir, que la entidad no atravesaba problema alguno y añadía que sería de estúpidos mover el dinero de ahí. Pero tan sólo cuatro días después llegó el colapso del banco y el rescate por parte de JP Morgan. Un error mayúsculo para el hombre que parecía no equivocarse en sus predicciones y que no ha dejado escapar News Corp.


El pasado mes de octubre, el magnate de los medios de comunicación, Rupert Murdoch, puso en marcha una nueva cadena financiera, Fox Business, llamada a ser el contrincante directo de la ‘vieja’ CNBC. El duelo de titanes entonces se presentaba encarnecido. Y el primer movimiento en la batalla lo ha hecho esta misma semana Fox Business.


El error de Cramer que, dado su comportamiento insolente, soberbio y exaltado, se ha magnificado, ha servido a News Corp. como arma arrojadiza contra la CNBC. Esta semana se publicaba en el New York Times y en el Wall Street Journal dos publicidades en las que recordaba las declaraciones del presentador de televisión: “No.No.No. BEAR STEARNS is fine… Bear Stearns is not in trouble… Don´t move your Money from there. That´s just being silly. Don´t be silly. (Bear Stearns está bien… No tiene problemas… No muevas tu dinero de ahí… eso sería de idiotas… no seas idiota)”, recomienda a los accionistas.


Una publicidad que se enmarca bajo el título "famosas últimas palabras" y que parece ser una premonición sobre el futuro profesional de Cramer. "¿Quién diablos quiere oir hablar a los actores?", aseguró H.M. Warner, de Warner Brothers, que se tuvo que comer sus palabras con el fin del cine mudo. O el caso del mítico "Creo que es tiempo de paz" de Neville Chamberlain en 1938, justo un año antes de que estallara la II Guerra Mundial.


En este contexto ha querido La Fox incluir las palabras del presentador de la CNBC, con el fin de menoscavar su credibilidad y, de momeno, lo han conseguido. Desde entonces, Cramer ha visto como su reputación ha caído considerablemente. El ‘showman’ que obligó a la Fed a bajar los tipos ha hecho el ridículo en el caso Bear Stearns y eso en el mundo financiero no se perdona. Cuando el dinero de la gente está en juego, este tipo de equivocaciones no se olvidan fácilmente –Fox tampoco lo permitirá- y Cramer lo va a tener complicado para cambiar su recién adquirida nueva fama.



Cramer, el hombre que no deja indiferente


Los comentarios de Cramer han cruzado más de una vez el charco. Su insolencia y exaltación han convertido al que fuera un brillante analista de hedge funds el uno de los personajes televisivos más polémicos.

A través de su programa Mad Money, en el que analiza el estado de los mercados y orienta a los ciudadanos en sus inversiones, ha evolucionado el periodismo económico audiovisual, creando un espacio sensacionalista en el que lo que parece que prima, por encima de todo, es el morbo por escuchar los ataques, contra todo y contra todos.

En este sentido, una de sus intervenciones más conocidas fue el pasado mes de agosto cuando aseguró que el presidente de la Fed, Ben Bernanke "no tiene ni idea de como están las cosas", en referencia a la crisis del mercado de crédito. Justo después la Fed comenzó su política de recorte de tipos de interés.

Aunque quizá la imagen que ha quedado en la retina de los españoles es la de Cramer vestido de torero en su programa del pasado 11 de octubre asegurando que Banco Santander era "el arma española que ofrece cheques a cuenta". Entonces defendía que la fortaleza del euro podía lanzar de nuevo a España a una nueva época dorada, similar a la que vivió el país “después de que Colón descubriera el nuevo mundo”.

NI PAJOLERA IDEA.

viernes, 28 de marzo de 2008

La crisis del ladrillo

Los promotores prevén que el precio de la vivienda se desplomará un 8% este año.

Este "brusco ajuste" restará más de un punto al crecimiento del PIB y elevará el paro hasta el 9,5%, muy por encima de la previsión del Gobierno, según Asprima.

El precio de la vivienda libre caerá un 8% en 2008 a causa del ajuste del sector inmobiliario, según las previsiones expuestas por el presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima), José Manuel Galindo.


La crisis inmobiliaria y el crudo reducen el superávit del Estado un 27% hasta febrero.

La promotora catalana Fbex, la penúltima víctima de la crisis
Las señales de alarma por la crisis inmobiliaria y financiera se disparan
El presidente del BCE sostiene que lo peor de la crisis está por llegar
El precio de la vivienda a medio plazo...

En 2008 y 2009 se iniciarán unas 300.000 viviendas anuales, la mitad que el pasado año

Analistas Financieros Inmobiliarios pide a las administraciones medidas urgentes que "desatasquen las cañerías del sistema financiero", ya que el sector se enfrenta a una "sequía absoluta".
Durante la presentación del estudio Planner-Asprima 2008, el presidente de los promotores madrileños ha añadido que el precio de la vivienda libre (obra nueva y segunda mano) registrará un "crecimiento cero" en 2009, lo que en términos reales (teniendo en cuenta el IPC) supondrá una disminución.

Los promotores madrileños consideran que este "brusco ajuste" del sector residencial afectará a 600.000 empleos en los próximos dos años, ya que en 2008 y 2009 se iniciarán 300.000 viviendas anuales, la mitad de las más de 600.000 que se comenzaron el pasado año.

Según las previsiones de Asprima, esta reducción de empleo en la construcción supondrá un aumento de la tasa de paro hasta el 9,5% en 2008, frente al 8,6% de 2007 y muy por encima de las previsiones del Gobierno para este año, que la sitúan en el 8,2%.

Por ello, consideran que el sector constructor residencial restará 1,3 y 1,1 puntos al crecimiento del PIB para 2008 y 2009, que sitúan en torno al 2,4 y un 1,9%, respectivamente.

Un inventario actual de 400.000 viviendas

En este sentido, Galindo ha insistido en la necesidad de tomar medidas enfocadas a la economía en general, dado que la destrucción de empleo que se dé en la construcción "no podrá ser absorbida por otros sectores".

En cuanto a las propuestas destinadas a la construcción, Galindo ha explicado que la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE) pedirá al nuevo Gobierno medidas financieras y fiscales para absorber el inventario de 400.000 viviendas que tiene el sector en la actualidad, "al igual que se ha hecho en Estados Unidos, donde comenzó la crisis financiera".

También ha reclamado otra serie de iniciativas para incentivar la construcción de inmuebles, como políticas de vivienda, agilizar la gestión urbanística y generar confianza a los compradores.

Por su parte, el consejero delegado de Analistas Financieros Inmobiliarios, Ángel Berges, ha insistido en que las administraciones "tienen que hacer algo", tomar medidas urgentes que "desatasquen las cañerías del sistema financiero", ya que el sector constructor se enfrenta a una "sequía absoluta de los mercados".

Berges ha apuntado que este "bache" que sufre la actividad constructora pasará en dos o tres años, porque "hay una demanda latente que saldrá al mercado".

(c) EFE - Madrid - 28/03/2008

jueves, 27 de marzo de 2008

El ‘crash’ del ladrillo durará hasta bien entrado el año 2009

El deterioro de la actividad inmobiliaria va para largo. Durará, al menos, entre seis y ocho trimestres. O lo que es lo mismo, teniendo en cuenta que los primeros síntomas de agotamiento del ciclo alcista comenzaron a ser visibles durante la parte central del año pasado, es muy probable que crisis e industria del ladrillo sean una misma cosa hasta bien entrado el año 2009 (a la altura del segundo trimestre). En el año 2008, por lo tanto, no parece probable una reactivación de la demanda.

Al menos, eso es lo que opinan los expertos, que se basan en lo que sucedió en anteriores ciclos económicos. El economista Julio Rodríguez -ex presidente del Banco Hipotecario- ha estudiado lo ocurrido históricamente, y sus conclusiones no dejan lugar a dudas. Con una caída de la compra de viviendas del 25%, tal y como publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística, la situación actual se parece como dos gotas de agua a las dos crisis anteriores. En los primeros años 70, inmediatamente después del primer choque petrolífero derivado de la guerra del Yom Kippur, la caída de la demanda de viviendas fue de ese tenor, y eso llevó al sector de la construcción a estar inmerso en una fuerte crisis durante los años 1974 y 1975.

Lo mismo sucedió en los primeros años 90 tras la primera guerra del Golfo, que encareció el crudo y obligó al Banco de España a subir los tipos de interés. La venta de pisos cayó otro 25%, lo que llevó al sector a una crisis que se alargó durante los años 90 y 91. Ahora estaría sucediendo lo mismo.

Los datos publicados ayer por el INE caminan en esa dirección. Según Estadística, la compraventa de pisos nuevos cayó un 14,6% entre enero de 2008 y el mismo mes de 2007, pero es que la transmisión de vivienda usada se hundió en ese periodo nada menos que un 35,6%. La diferencia entre ambas magnitudes tiene que ver con el hecho de que en el primer caso (vivienda nueva) se trata de contratos firmados entre vendedor y comprador antes del pinchazo inmobiliario, lo que hace inviable la ‘vuelta atrás’, mientras que la vivienda usada es más elástica a las nuevas condiciones de mercado (peor coyuntura macroeconómica y subida de los tipos de interés).

Crisis crediticia

En este contexto, según Julio Rodríguez, no caben recuperaciones hasta el año 2009, si bien la intensidad del fenómeno dependerá de la evolución de la crisis crediticia, que ha pegado de lleno en la línea de flotación del sector económico que más ha crecido en los últimos años: el inmobiliario. Gracias, sobre todo, a una financiación barata y generosa en términos de condiciones de acceso. Hasta el punto de que el crédito a promotoras inmobiliarias representa nada menos que el 30% del Producto Interior Bruto (PIB). Es decir, algo más de 300.000 millones de euros.

“Ya no se puede hablar de un ajuste suave en el sector inmobiliario”, asegura el economista, para quien “lo lógico es hablar de un ajuste abrupto que durará hasta 2009”.

Los motivos tienen que ver no sólo con el endurecimiento de las condiciones financieras para adquirir una vivienda, sino con el hecho de que el desfase entre oferta y demanda sigue creciendo por razones difíciles de resolver. El ciclo constructivo de una vivienda dura entre 18 y 24 meses, por lo que una vez que se han iniciado las obras, detenerlas es altamente costoso. Por el contrario, la demanda se ajusta más rápidamente a las nuevas condiciones de mercado, lo que significa que casi inmediatamente se frena la compra de pisos, produciéndose, de esta manera, un ‘gap’ que en estos momentos se situaría en unas 350.000 viviendas. Dicho en otros términos, se estarían construyendo en el entorno de 700.000 pisos, pero la demanda no supera las 350.000. A lo que hay que añadir el ‘stock’ de viviendas sin vender o los pisos de segunda mano, cuya frecuencia de salida al mercado está en función de la evolución de la renta disponible de las familias.

Esa enorme ‘bola de nieve’ es la que deberá absorber el mercado en los próximos trimestres, y de ahí que el ciclo recesivo pueda durar al menos dos años.

(c) Carlos Sánchez.- El confidencial - 27/03/2008

miércoles, 26 de marzo de 2008

Falta de confianza.

Veo con preocupación que los análisis de la situación económica coinciden hoy en la prensa:

- "La venta de viviendas se hunde - Blesa dice que «da miedo» el peso del ladrillo en algunos bancos y cajas - Trichet advierte que lo peor no ha pasado." (Íñigo de Barrón, El País)


- "El sector de la construcción, la máquina motriz del crecimiento español, se desploma en caída libre." (Ignacio Camacho, ABC).

Lo cierto es que, a pesar de los largos vaticinios de batacazos y reventones de lo inmobiliario, ningún economista estuvo lo suficientemente fino como para adivinar, ni tan siquiera con el aviso de las "subprime", cuál sería el momento aproximado del comienzo del fin de esa burbuja inmobiliaria.

Pero ya ha llegado, y se queda. Las tres imobiliarias que me cogían de paso al mercado han cerrado. Los edificios de viviendas que construyen enfrente del hospital nuevo están parados, ni un obrero en sus plantas, ni tampoco andamios, ni un camión de ladrillos en movimiento, ni palets alrededor de las obras, ni ruidos de grúa. Ni nada de nada. Vaya, que sí, que han parado.

Y con el paro de las inmobiliarias, los paros de los fabricantes de puertas, de sanitarios, de cocinas... y de todos los inmediatamente afectados, no sólo de los inmigrantes sino también de los currantes españoles, esos que se levantan a las siete cada mañana.

Parece que es una crisis ecónomica. Pero no es así.

En realidad es una crisis crediticia, de confianza, más psicológica que otra cosa. Los bancos no se prestan entre ellos porque no se fían. Se miran de arriba abajo y se quedan congelados, sin liquidez por falta de credibilidad.

Uno creía que eso de la confianza, la fiabilidad, afectaba, sobre todo, a las relaciones personales más íntimas, a la amistad, al matrimonio, a la religiosidad... Pero no, por lo visto afecta a los bienes más tangibles, como al ladrillo y al cemento, o, mejor dicho, a los que venden ladrillos y cemento, a los que prestan para comprarlos. Y, seguramente, esa es la razón por la que los economistas -que no son sino los supercontables de ladrillos y de sacos cemento, de acciones y valores- no se habían percatado de lo que se nos avecinaba. Primero, que si aterrizaje suave, luego, que si turbulencias puntuales... Nada, ha sido casi de repete, y no se han enterado hasta que no se nos ha echado encima.

Estos chicos de las cuentas, que van de adivinos y no pasan de charlatanes, han sido incapaces de saber cuánto vale un peine en esto del crédito y la confianza entre banqueros, y entre banqueros y promotores, y de la que más cuenta, la de los consumidores. Efectivamente, la confianza también cotiza. Y ahora van a tener que sufrir mucho, estos contables chulos, para que volvamos a creer en ellos, que no valoran -ni sabrían- la confianza en el mercado, algo que sí huele y valora toda ama/o de casa cuando se acerca al puesto del pescado.

Así que, sin confianza no hay crédito. Sin crédito no hay liquidez. Sin liquidez no hay ladrillos. Sin ladrillos no hay casa. Sin casa no hay matrimonio. Y sin matrimonio no hay misa, ni fe, ni confianza, ni hijos que la traigan y hagan crecer. Salvo esos espurios, que un día se harán economistas -por lo de la falta de su reconocimiento-. Pero nosotros, entonces, tampoco los querremos ni, mucho menos, confiaremos en ellos.

Pero eso ya no es economía, es una putada psicológica.

(c) josemaría martíns - 26-03-2008 - Precedente.NET